Cannes, Francia – 13 de mayo de 2025. La Croisette ha desplegado nuevamente su famosa alfombra roja, dando inicio a la 78ª edición del Festival de Cannes. Este año, el evento tiene un sabor especial. Aunque el glamour característico del festival de cine más prestigioso del mundo sigue brillando, la jornada inaugural ha estado marcada por algo más profundo: un reflejo de las tensiones y debates que agitan nuestro planeta. Este primer día ha funcionado como un espejo de las preocupaciones culturales actuales, donde la celebración del cine se entrelaza inevitablemente con la realidad global. Desde discursos cargados de mensajes políticos hasta controversias que dan que hablar, Cannes 2025 ha comenzado con una intensidad que promete doce días llenos de buen cine y reflexión.

El Maestro de Ceremonias y la Declaración de Apertura
El actor francés Laurent Lafitte, conocido por su elegancia con un toque de mordacidad y su experiencia previa dirigiendo la ceremonia en 2016, volvió para guiar la velada inaugural. Su presencia aportó un buen equilibrio entre humor medido y momentos de solemnidad, navegando con facilidad entre lo protocolario y lo emotivo. Lafitte, miembro de la prestigiosa Comédie-Française y cara familiar del cine francés, tiene ese don para conectar tanto con el público como con los profesionales, estableciendo el tono perfecto para la noche.
Pero el momento que realmente electrizó la sala fue la declaración de apertura. El legendario director Quentin Tarantino apareció en el escenario para, con su característico estilo grandilocuente, declarar inaugurado el festival. Y entonces, en un gesto que ya se ha vuelto viral, dejó caer el micrófono y se marchó del escenario, añadiendo una pizca de rock and roll a toda la formalidad. Este breve momento capturó perfectamente esa energía impredecible que solo Cannes puede ofrecer, un guiño a la rebeldía que caracteriza al espíritu cinematográfico y que Tarantino personifica tan bien. Este miércoles, Tarantino seguirá presente para rendir homenaje al director de westerns George Sherman, extendiendo su protagonismo en esta edición.

Homenaje a una Leyenda: Robert De Niro y la Palma de Oro Honorífica.
Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia fue la entrega de la Palma de Oro Honorífica a Robert De Niro. El encargado de presentar el premio fue su amigo y colega Leonardo DiCaprio, quien ofreció un discurso conmovedor donde destacó cómo De Niro “cambió su vida”. La conexión entre estos dos gigantes de Hollywood añadió una capa de sinceridad y afecto al homenaje.

De Niro, al recibir este prestigioso reconocimiento, no se quedó en los típicos agradecimientos. Fiel a su estilo directo, transformó su discurso en una potente declaración política y artística. Criticó sin reparos la propuesta del presidente estadounidense Donald Trump de imponer aranceles del 100% a las películas producidas fuera de Estados Unidos, calificándola de “inaceptable” y señalando que “no se puede poner un precio a la creatividad, pero aparentemente sí un arancel”. Sus palabras resonaron con fuerza entre los asistentes: “El arte es la verdad. El arte abraza la diversidad. Y por eso el arte es una amenaza para los autócratas y los fascistas del mundo”. De Niro animó a todos los presentes a actuar “sin violencia, pero con gran pasión y determinación” contra las amenazas a la libertad. Este discurso mostró cómo un homenaje personal puede ir más allá para abordar preocupaciones que nos afectan a todos, reafirmando el papel del cineasta como una voz crítica en la sociedad. Su relación con Cannes es profunda, habiendo ganado la Palma de Oro con “Taxi Driver” hace casi cincuenta años y presidido el jurado en 2011. El actor también ofrecerá una clase magistral este 14 de mayo en La Salle.

La Película de Apertura: “Partir Un Jour” de Amélie Bonnin
Tras la intensidad de los discursos, llegó el turno de la película inaugural, “Partir Un Jour” (Leave One Day), dirigida por Amélie Bonnin. Es un hecho notable, ya que es la primera vez que una ópera prima abre el festival. La película, una comedia romántica y musical francesa, está protagonizada por la cantante y actriz Juliette Armanet, Bastien Bouillon, François Rollin, Dominique Blanc y Tewfik Jallab.
La historia sigue a Cécile (Armanet), una chef que alcanzó la fama en un programa de televisión y está a punto de abrir su propio restaurante en París. Sin embargo, descubre que está embarazada justo cuando su padre (Rollin) enferma, lo que la obliga a volver a su pueblo natal en el Gran Este francés. Allí se reencuentra con Raphaël (Bouillon), un amor de su adolescencia. La película mezcla la narrativa con números musicales que versionan clásicos del pop francés de los años 60, 70 y más recientes, como la canción que da título al filme, del grupo de los 90 2be3.
Las primeras reacciones han sido variadas. Algunos críticos la describen como una película “para agradar al público” con un sabor “muy francés”, alabando su “sorprendente sencillez emocional” y su frescura como musical orgánico. Otros, sin embargo, la consideran una obra “ligera”, “olvidable” y un simple “aperitivo” antes de los platos fuertes del festival, señalando que su encanto nostálgico podría no funcionar igual fuera de Francia. La elección de una película así –una ópera prima, un musical francés con un atractivo potencialmente local– para abrir Cannes es, en sí misma, una declaración de intenciones. Podría verse como un esfuerzo por dar visibilidad al cine francés emergente, o quizás una apuesta por un inicio más íntimo y menos grandilocuente que en otras ediciones, aunque algunos la han visto como una elección algo anticlimática después de una ceremonia llena de estrellas y discursos contundentes.

El Jurado Entra en Escena: Liderazgo y Primeras Declaraciones
Con la apertura oficial, también se presentó al jurado encargado de otorgar la codiciada Palma de Oro y otros premios de la competición oficial.
La presidencia del jurado de esta 78ª edición recae en la aclamada actriz francesa Juliette Binoche, una figura emblemática del cine de autor y habitual de la Croisette, donde ganó el premio a la Mejor Actriz en 2010 por “Copia Certificada”. Binoche, al aceptar el cargo, expresó ser consciente del “privilegio, la responsabilidad y la absoluta necesidad de humildad”.
Junto a ella, un distinguido grupo de cineastas y actores conforman el jurado: la actriz estadounidense Halle Berry, el actor estadounidense Jeremy Strong, el director surcoreano Hong Sang-Soo, la actriz italiana Alba Rohrwacher, el director congoleño Dieudo Hamadi, la directora india Payal Kapadia, la escritora y directora franco-marroquí Leila Slimani y el director mexicano Carlos Reygadas.

Juliette Binoche: Entre la Diplomacia y la Postura Firme
En la tradicional rueda de prensa del jurado, Juliette Binoche se encontró en el centro de varias cuestiones espinosas, moviéndose entre la prudencia diplomática y la firmeza.
Sobre los aranceles propuestos por Donald Trump, Binoche comentó con cierta ironía: “Podemos ver que está luchando e intentando de muchas maneras diferentes salvar a América y salvar su culo”. Su postura fue mucho más contundente respecto a la condena de Gérard Depardieu (ver más adelante), afirmando que el actor “ya no es sagrado” y que es necesario reflexionar sobre el poder que ejercen ciertas personas.
Sin embargo, su respuesta más enigmática surgió ante una pregunta sobre por qué no había firmado una carta abierta de más de 350 figuras del cine denunciando la situación en Gaza y el asesinato de la fotoperiodista palestina Fatma Hassona. Tras una pausa, Binoche simplemente dijo: “No puedo responderle”, añadiendo: “Quizás lo entiendan un poco más tarde”. Esta declaración ha alimentado especulaciones sobre si prepara alguna intervención o si el festival tiene planeado algún gesto al respecto. Esta forma de manejar la situación muestra la delicada posición de la presidenta del jurado en un festival donde lo cinematográfico y lo político se entrelazan constantemente. Binoche parece consciente de que cada palabra suya tiene un peso importante y podría desviar la atención del objetivo principal del jurado o incluso generar tensiones diplomáticas.

Otras Voces del Jurado: Jeremy Strong sobre la Verdad en el Cine
El actor Jeremy Strong, quien el año pasado no pudo asistir al estreno en Cannes de “The Apprentice”, donde interpreta a Roy Cohn, asesor de Donald Trump, aprovechó la rueda de prensa para reflexionar sobre el papel del cine en tiempos difíciles. “La verdad está siendo atacada”, afirmó Strong. “Específicamente en este templo del cine, el papel del cine es cada vez más crucial porque puede combatir esas fuerzas en la entropía de la verdad, y puede comunicar verdades individuales, humanas, sociales, y afirmar y celebrar nuestra humanidad compartida”. Sus palabras, conectadas a su reciente y alabada interpretación, aportaron una mirada filosófica sobre la misión del séptimo arte.

Alfombra Roja: Glamour, Estrellas y un Nuevo Código de Vestimenta
Como es tradición, la alfombra roja del Palais des Festivals fue un hervidero de estrellas y fotógrafos, aunque este año con un nuevo matiz: un código de vestimenta actualizado.
La noche inaugural reunió a una auténtica constelación de celebridades. Además de los ya mencionados Tarantino, De Niro, DiCaprio y los miembros del jurado, desfilaron por la alfombra roja figuras como Eva Longoria, Heidi Klum, Alessandra Ambrosio (con un diseño de Zuhair Murad Couture), Julia Garner, Bella Hadid (luciendo un nuevo rubio y un vestido de Saint Laurent), Irina Shayk (con un elegante Armani Privé), y la actriz china Wan QianHui. El director Sean Baker, ganador de la Palma de Oro el año pasado por “Anora”, también estuvo presente.

El Nuevo Código de Vestimenta y sus Primeras Interpretaciones
Este año, Cannes ha implementado nuevas reglas de etiqueta para las premieres nocturnas, prohibiendo la desnudez y los vestidos con colas largas que puedan dificultar el flujo de invitados o complicar la colocación de los asientos en las salas. El objetivo, según el festival, es mantener la “decencia” y la practicidad.
Las reacciones y adaptaciones no tardaron en llegar. Halle Berry confesó que tuvo que hacer un cambio de última hora, ya que su vestido original, un diseño de Gaurav Gupta, tenía una cola demasiado larga. “No voy a romper las reglas”, declaró, añadiendo que la prohibición de la desnudez le parecía “probablemente también una buena regla”.
En contraste, la modelo Heidi Klum captó todas las miradas con un voluminoso vestido rosa con volantes de Elie Saab Haute Couture, que incluía una cola considerable y una abertura hasta la cadera. Varios medios señalaron que su atuendo parecía desafiar la nueva normativa sobre las colas largas. De manera similar, la actriz Wan QianHui lució un vestido de gala de tul color crema con una cola enorme. Aunque el festival se reserva el derecho de negar el acceso, Klum no fue interceptada. Este juego en la alfombra roja muestra una negociación constante entre la autoridad del festival y el poder de las estrellas para generar impacto visual y mediático. Las elecciones de vestuario se convierten así en un espectáculo por sí mismas, donde las reglas pueden ser interpretadas o, en algunos casos, puestas a prueba.
El Festival dio inicio con paso firme y tumultuosas declaraciones por parte de DiCaprio, dando como muestra que estos eventos también pueden servir para causas nobles y sociales alejados de la vanidad y vanagloriar figuras y celebridades a lo que tanto estamos acostumbrados en estos eventos. A tan sólo el primer día en el festival ya tenemos mucho de qué hablar, el arte y la revolución social siempre han ido de la mano y esta edición del festival parece que no va a ser la excepción.