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Masters of the Universe: Un He-Man con el tono de Marvel y un fracaso de taquilla

La película de Travis Knight divierte y luce bien, pero copia la fórmula de Marvel y deja en duda a quién le habla.
Skeletor con capucha frente a un fondo de fuego en Masters of the Universe Skeletor con capucha frente a un fondo de fuego en Masters of the Universe
Skeletor en Masters of the Universe. Amazon MGM Studios

Masters of the Universe llegó con una carga de expectativas enorme de los fans de los personajes, y eso es parte de su problema. Es un proyecto muy viejo que pasó por Warner Bros., Columbia y Netflix antes de que Amazon MGM lo estrenara en cines el 5 de junio de 2026, con Travis Knight a cargo de la dirección, Nicholas Galitzine como el príncipe Adam, Camila Mendes como Teela, Idris Elba como Man-at-Arms, Alison Brie como Evil-Lyn y Jared Leto como Skeletor. La película intenta modernizar a sus personajes y su historia, y por momentos no lo consigue. Se siente como ver las caricaturas de siempre, con diálogos de remate en cada oración y momentos serios que quedan opacados por un chiste visual o actoral.

UNA PRODUCCIÓN GRANDE QUE SE DISFRUTA

Hay que ser justos: es una película divertida de ver y la producción es grande, algo que cumple desde la primera escena. El CGI está muy bien cuidado y me encantó la mezcla de efectos prácticos y digitales, porque creo que eso ayuda a vender la historia visual mucho más que depender de pantallas verdes para todo. Los personajes son simpáticos y la película logra que el espectador se sienta dentro de un mundo con su propia identidad. Me gustó, y ese es un punto importante para entender lo que viene después: no es una película mala, es una película que no sabe del todo a quién le habla.

Prince Adam rodeado de personajes de Eternia en una calle
Nicholas Galitzine como el príncipe Adam en Masters of the Universe. Amazon MGM Studios

EL TONO DE MARVEL APLICADO A HE-MAN

El mayor problema es el exceso de chistes. Hay casi demasiados, y se parece mucho a lo que Marvel hace en sus películas de superhéroes, a lo que se suma una fórmula repetida: personajes tipo malvavisco, villanos tontos, historias simplistas y actores atléticos que muestran músculo en pantalla sin mucha profundidad en sus actuaciones. Es una fórmula que también aparece en Spider-Man: Brand New Day, una película que describimos como entretenida, pulida y sin riesgos.

Lo más extraño es a quién parece dirigirse. La película apunta a un público joven, sin violencia brutal ni sangre, y sus villanos son tontos y también hacen chistes. Esa es una decisión rara para una película que debería interesar sobre todo a quienes de verdad saben quién es He-Man, que ya no son niños, aunque quizá lo sean en espíritu. El público que creció con esos personajes esperaba, creo, un tono más cercano a lo épico que a la comedia constante.

Prince Adam y Skeletor en una escena de Masters of the Universe
El príncipe Adam frente a Skeletor. Amazon MGM Studios

UNO DE LOS GRANDES FRACASOS Y LA PREGUNTA QUE DEJA

Los números son duros: la película abrió con alrededor de 29 millones de dólares en Estados Unidos y Canadá y cerca de 54 millones en el mundo, con una caída de más de 70% en su segundo fin de semana y un presupuesto reportado de entre 170 y 200 millones de dólares, lo que la ubica entre los fracasos más grandes de un estudio importante este año. En Rotten Tomatoes tiene alrededor de 66% de aprobación de la crítica y 87% de la audiencia, una brecha que apunta a una película que gustó más a quien la vio que a quien la juzgó.

Este tipo de fracasos ocurre cada vez más: los estudios entregan franquicias y producciones de millones de dólares que fallan en cines de manera fulminante. Algo no está viendo la industria, o algo le falta al público para volver a las salas en lugar de esperar a verlas en streaming. Creo que parte de la respuesta tiene que ver con lo caro que es hoy ir al cine, y más en México. Un análisis citado por Excélsior indica que la asistencia acumulada en salas mexicanas está 32% por debajo del promedio de 2017 a 2024, y las cadenas recurren a promociones de boletos desde 35 pesos para llenar las salas, como hemos comentado al hablar de la transformación del cine en México.

Póster de Masters of the Universe con el príncipe Adam levantando la espada
Póster de Masters of the Universe. Amazon MGM Studios

Queda una película que se ve con gusto y que tiene muy buenos efectos, pero que no tiene claro cuál es su identidad. Lo que se disfruta es su producción, su mezcla de prácticos y digitales y la ligereza con que cuenta una historia conocida; lo que quedó pendiente es un tono que respete a quien conoce al personaje y villanos que merezcan serlo. Con tres escenas poscréditos que sugieren una continuación y Prime Video como segunda oportunidad, su futuro depende más de la plataforma que de las salas. Es un recordatorio de que reproducir la fórmula de moda no garantiza que el público la acompañe.

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