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FICG 2026: Ganadores y crónica de actividades

Ganadores del FICG 2026. Foto de Gritaradio
Caminar por los pasillos del Conjunto Santander y las salas de la Cineteca FICG durante los días de abril dejó una sensación muy particular. Esta edición 41 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara se sintió como un evento suspendido entre dos mundos que chocan constantemente: por un lado, una programación que apostó por historias cálidas, de duelo personal; por el otro, una industria visiblemente inquieta por los avances de la tecnología y los debates sobre el rumbo de la creación artística. Mi experiencia a lo largo del festival confirmó que, cuando el cine decide mirar hacia adentro y despojarse del artificio, encuentra su mayor fortaleza narrativa, incluso en un momento donde todo parece medirse por la velocidad y la novedad digital.

TRES MIRADAS ÍNTIMAS QUE JUSTIFICARON EL VIAJE A GUADALAJARA


Entre la avalancha de proyecciones, galas y traslados continuos entre sedes, hubo tres títulos que se quedaron conmigo mucho después de que se encendieran las luces de la sala. No fueron necesariamente las producciones más ruidosas del catálogo, pero sí las que me ofrecieron una perspectiva distinta sobre lo que vimos en el festival: Moscas, Dispatch y Mickey.

La encargada de abrir el festival fue Moscas, el regreso de Fernando Eimbcke a la pantalla grande tras su paso por Berlín. Me pareció un acierto rotundo haber colocado esta cinta como inauguración en lugar de una superproducción complaciente. Filmada en un blanco y negro austero y muy cuidado, la película sigue a Olga, una niña que intenta procesar una pérdida mientras las tareas cotidianas y el entorno parecen seguir su curso sin detenerse.  Fernando Eimbcke la cinta tiene tintes de humor aquí y allá mezclados con intensidad dramática equilibrada. Hubo momentos donde el ritmo se sintió deliberadamente pausado, pero esa misma cadencia es la que permitió resaltar otros pequeños detalles de la historia.

En la sección Panorama Internacional me topé con Dispatch, dirigida por la cineasta india Anu Vaidyanathan. Se trata de una propuesta autobiográfica de apenas 85 minutos que la directora levantó prácticamente en solitario, filmando en el norte de la India tras sufrir una pérdida cercana. La cámara registra la cotidianidad, la relación entre las mujeres de una comunidad y la manera en que el territorio sostiene a quienes quedan atrás. Es de esos proyectos humanos que se sienten como abrazo al alma, con un ritmo tan suave como nostálgico, reflejando una mirada empática y desprovista de pretensiones.

El tercer título que destaco fue Mickey, documental dirigido por Dano García dentro del marco de los 15 años del Premio Maguey. El documental registra una década en la vida de Mis$ Mickey, artista trans y no binaria, mientras navega su proceso de transición en un contexto tan hostil y conservador como el de Sinaloa. Lo valioso de la propuesta radica en su rechazo al relato aleccionador o a la victimización estándar. Dano García apuesta por un formato híbrido que combina material de archivo casero, collage visual, danza contemporánea y momentos de pura intimidad doméstica. Es un trabajo interesante y experimento visual apacible.

LA PREMIACIÓN

El gran protagonismo dentro del cine mexicano se lo llevó Querida Fátima, cinta documental codirigida por Lorena Gutiérrez Rangel, Su Kim, Jesús Quintana Vega, Rodrigo Reyes y Dawn Valadez, que se alzó con el Premio Mezcal a la Mejor Película y el Premio del Público. La ovación cerrada que recibió la familia de Fátima durante la clausura fue quizás el momento más emotivo de toda la semana. Es un trabajo que aborda el feminicidio no desde el sensacionalismo de la nota roja, sino desde la incansable búsqueda de justicia y la preservación de la memoria.

Por su parte, en el terreno internacional, el cine chileno dominó la categoría de Largometraje Iberoamericano de Ficción con Hangar rojo, dirigida por Juan Pablo Sallato, una obra rigurosa sobre las heridas políticas que se llevó los reconocimientos a Mejor Película, Dirección, Guion y Actuación.

A continuación, resumo los títulos y nombres más destacados de la competencia oficial:

  • Premio Mezcal (Cine Mexicano):

    • Mejor Película Mexicana: Querida Fátima, de Lorena Gutiérrez Rangel, Su Kim, Jesús Quintana Vega, Rodrigo Reyes y Dawn Valadez.
    • Premio del Público: Querida Fátima.
    • Mejor Interpretación: Oustin de León por Soy Mario.
    • Logro Técnico-Artístico: Diego Tenorio por la fotografía de Ciudad de muertos.
    • Premio Jurado Joven: La misma sangre, de Ángel Ricardo Linares Colmenares.
  • Largometraje Iberoamericano de Ficción:

    • Mejor Película: Hangar rojo, de Juan Pablo Sallato (Chile).
    • Mejor Dirección: Juan Pablo Sallato por Hangar rojo.
    • Mejor Guion: Luis Emilio Guzmán por Hangar rojo.
    • Mejor Ópera Prima: Barrio triste, de Stillz.
    • Mejor Interpretación (ex aequo): Nicolás Zárate por Hangar rojo y María Magdalena Sanizo por La hija cóndor.
    • Mención Honorífica: Nunkui, de Berenice Benítez.
  • Largometraje Iberoamericano Documental:

    • Mejor Documental: Niñas escarlata, de Paula Cury.
    • Mejor Dirección: Paula Cury por Niñas escarlata.
    • Logro Técnico-Artístico: La fabulosa máquina del tiempo, de Eliza Capai.
    • Mención Honorífica: Flores para Antonio, de Isaki Lacuesta y Elena Molina.
  • Premio Maguey:

    • Mejor Película: Feito Pipa, de Allan Deberton y André Miranda.
    • Premio del Jurado: Soy Mario, de Sharon Kleinberg.
    • Mejor Interpretación: Yuri Gomes y Teca Pereira por Feito Pipa.
    • Mención Honorífica: Nuestro cuerpo es una estrella que se expande, de Tania Hernández Velasco y Semillites Hernández Velasco.
  • Otras Categorías Relevantes:

    • Largometraje de Animación: Coração das Trevas, de Rogério Nunes.
    • Premio Rigo Mora (Cortometraje Animado): Una vez en un cuerpo, de María Cristina Pérez González.
    • Cine de Género: Alpha, de Julia Ducournau.
    • Hecho en Jalisco: El círculo de los mentirosos, de Nancy Cruz Orozco.
    • Premio FIPRESCI: Oca, de Karla Badillo.
    • Premio FEISAL: Aquí se escucha el silencio, de Gabriela Peña Tapia y Picho García.

LA SOMBRA DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL EN MEDIO DE LA BÚSQUEDA HUMANA


Más allá de las pantallas, me llamó la atención los talleres, paneles y conversaciones sobre la inteligencia artificial en la creación cinematográfica. Hubo una asistencia notable en estas mesas y cuyo ambiente estaba impregnado de inquietud. Escuchar a productores, animadores y guionistas debatir sobre la automatización de procesos creativos y los vacíos legales en los derechos de autor dejó al descubierto una fractura que la industria todavía no sabe cómo resolver. Pero al mismo tiempo, áreas de oportunidad donde estas herramientas pueden ayudarnos a crear obras contundentes con pocos recursos. Es un dilema que se extiende a casi todos los rubros, oficios y actividades modernas. A pesar del evidente rechazo de la industria hacia esta tecnología, la conversación sobre la Inteligencia Artificial en el cine, es una discusión que se debe tener ya si queremos que la visión de los artistas, los creadores y contadores de historias sean escuchados en los mecanismos que desarrollan dichas herramientas.

El festival cerró dejando en claro que la técnica y las herramientas seguirán transformándose a un ritmo vertiginoso, pero el sentido del cine continuará dependiendo de esa chispa personal que ningún cálculo predictivo ha logrado reemplazar.
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